La Delegación diocesana de Juventud es el organismo diocesano que, en nombre del obispo, coordina, anima y promueve las diversas actividades con los jóvenes. La apuesta por la pastoral de juventud de nuestro anterior obispo Don Juan José Asenjo y ratificada por nuestro actual obispo, Don Demetrio Fernández. La Delegación de Juventud, en la cual se integran el Secretariado de Pastoral Universitaria y los Jóvenes de Acción Católica, se pone al servicio de las parroquias, colegios, movimientos y demás realidades diocesanas para que los jóvenes puedan tener una experiencia fuerte de Jesucristo y de su Iglesia.
Además de los numerosos jóvenes que, de forma totalmente desinteresada, ayudan en la organización y realización de las diversas actividades, hay siete sacerdotes que trabajan en equipo en la pastoral juvenil diocesana: Pedro Cabello Morales, delegado diocesano de Juventud; Jesús Daniel Alonso Porras, director del Secretariado de Pastoral Universitaria; Manuel Roldán Gómez, consiliario de Jóvenes de Acción Católica; José Almedina Polonio, José Antonio Jiménez Cabello, Antonio Gama Cruz y Antonio Javier Reyes Guerrero, colaboradores del Secretariado de Pastoral Universitaria. A estos siete sacerdotes, habría que unir los dos dedicados a Niños de Acción Católica: Nicolás Rivero Moreno y José María Muñoz Urbano, consiliarios.
La Delegación de Juventud tomó un impulso muy importante en nuestra diócesis de la mano de D. Javier Martínez, actual arzobispo de Granada, entonces obispo de Córdoba, y D. Francisco Jesús Orozco Mengíbar, nombrado por el obispo delegado diocesano de juventud. Han sido unos años de una riqueza grandísima. Varias generaciones de jóvenes han ido involucrándose activamente en la pastoral juvenil de la diócesis, han ido descubriendo y amando al Señor, han ido discerniendo su vocación (son muchos los que a lo largo de estos años han descubierto su vocación matrimonial, sacerdotal, religiosa y misionera). Se pusieron en marcha muchísimas y muy variadas actividades, la mayoría de las cuales siguen aún con vitalidad: peregrinación a Guadalupe, vigilia de la Inmaculada, Adoremus, Oracionízate, Campamentos de verano, peregrinaciones con motivo de las Jornadas Mundiales de la Juventud, etc. De la mano de don Juan José Asenjo y, actualmente, con don Demetrio Fernández, impresionados por la herencia recibida, continuamos con ilusión en esta apasionante tarea de llevar a todos los jóvenes el tesoro que a su vez hemos recibido, el mayor tesoro jamás pensado, aquel que ha cambiado nuestra vida y que si nos lo reserváramos para nosotros de forma egoísta nos haría las personas más mezquinas sobre la faz de la tierra. Ese tesoro es Jesucristo y la vida de gracia que él nos ha dado y nos da, cada día, a manos llenas.
La Delegación de Juventud, en su labor de coordinar y aunar esfuerzos, quiere ayudar a los jóvenes a que puedan encontrarse personalmente con Jesucristo, a que lleguen a ilusionarse en buscar una más plena identificación con su persona, a vivir una vida cristiana madura, valiente, comprometida en el seno de la Iglesia. Son muchas las posibilidades que se brindan para este fin: desde ejercicios espirituales y retiros, a peregrinaciones y encuentros juveniles, pasando por reuniones de formación y profundización en la fe, teniendo en
La Delegación busca propiciar, especialmente en los jóvenes agentes de pastoral juvenil, una auténtica espiritualidad que integre la fe en toda su vida (vida afectiva, familiar, de trabajo, diversión, etc.), fomentando la participación en la liturgia, especialmente los sacramentos de la Reconciliación y de la Eucaristía recibidos con frecuencia, la vida de oración y la devoción a María. Con este fin, se organizarán retiros mensuales, ejercicios espirituales, adoración eucarística semanal (Adoremus) y vigilias de oración con ocasión de fiestas litúrgicas (vigilia de la Inmaculada, Nochebuena, Fin de Año). Conscientes de la llamada universal a la santidad para todos los cristianos, se continuarán presentando, en el marco del Adoremus semanal, ejemplos luminosos de santos y beatos contemporáneos, de todas las edades y estados de vida, que puedan servir de modelo para los jóvenes. Además tiene interés en fomentar el sentido misionero de acercamiento a los más alejados de modo que los jóvenes se conviertan en los primeros y principales apóstoles de los demás jóvenes (Pascua y Misión Juvenil). Para muchos jóvenes, la Peregrinación anual a Guadalupe constituye, al inicio del año escolar, un momento de gracia especial en el que descubren por primera vez o redescubren la centralidad de Cristo en sus vidas y la realidad familiar y cercana de la Iglesia. Otro objetivo fundamental de la Delegación es ponerse al servicio de las diversas acciones de pastoral juvenil de la diócesis que nos los pidan, como manifestación efectiva de la comunión, aportando de un modo subsidiario la ayuda necesaria tanto personal como material. La Delegación de Juventud seguirá trabajando en comunión plena y coordinación con el Secretariado de Pastoral Universitaria y aunará sus fuerzas con la iniciativa diocesana de impulsar los Jóvenes y Niños de Acción Católica como itinerario integral y medio óptimo de formación cristiana de los niños y jóvenes de nuestra diócesis. Finalmente, favorecerá también la comunicación con las diversas delegaciones y secretariados diocesanos (Pastoral Vocacional, Enseñanza, Catequesis, Familia y Vida, Misiones, Vida Consagrada, Cáritas, Hermandades y Cofradías, etc.) colaborando de forma activa en sus actividades programadas. Asimismo, establecerá contacto con los agentes de pastoral juvenil de los colegios religiosos de nuestra diócesis, así como con los responsables de las Asociaciones y Movimientos, siempre respetando la diversidad de acciones, carismas, vocaciones e iniciativas de cada uno de ellos. Momentos privilegiados para expresar esta comunión pueden ser la peregrinación diocesana a Guadalupe, en el mes de octubre, y el Encuentro diocesano de jóvenes previsto para la víspera de la Inmaculada.