Es la primera pregunta que surge espontáneamente al escuchar una palabra tan rara. Oracionízate es un proyecto de la Diócesis de Córdoba cuya iniciativa y realización se debe a un grupo de jóvenes cristianos que, experimentando la fuerza del encuentro con Jesucristo resucitado, han sentido la necesidad de comunicar esa experiencia al resto de los jóvenes desde el carisma de la música, la comunión y la oración. Es un proyecto, por tanto, de los jóvenes para los jóvenes teniendo el arte como medio evangelizador. En principio no se trataba de un primer anuncio ni iba destinado a jóvenes alejados de Cristo y de la Iglesia. Era más bien una re-evangelización de los evangelizados, es decir, aquellos jóvenes que, estando en grupos parroquiales o juveniles, sienten sobre sí el peso de la rutina en la vida de fe, la frialdad del entorno que les rodea y que les hace rebajar los niveles de exigencia evangélica. Especialmente se piensa en aquellos jóvenes cristianos a los que les falta un encuentro cálido con Jesucristo en la oración personal y comunitaria, quicio y raíz de la verdadera espiritualidad cristiana y de la vida apostólica, aquellos que no han experimentado nunca el trato personal con Cristo. Poco a poco han ido acumulando testimonios entrañables de jóvenes que totalmente alejados y con una actitud reticente se han reencontrado con la fe y con la gran familia que formamos la Iglesia. Del mismo modo, aunque este proyecto está orientado a los jóvenes, hay que decir que son cada vez más los adultos que se acercan a vivir una y otra vez la intensa experiencia en oración que presta Oracionízate.
Su nombre es un verbo inventado, «Oracionízate», viene a significar «Haz tu vida oración», teniendo presentes las palabras del salmo 141,2: «Suba mi oración como incienso en tu presencia, el alzar de mis manos como ofrenda de la tarde». El logo del proyecto, donado por el artista granadino Kike Alonso (así como muchas fotos del montaje audiovisual que se pueden encontrar en www.kalonso.com), simboliza a la persona que, unida a Dios en la oración y participando de la Eucaristía, se ha convertido en PALABRA viviente. Oracionízate es, como aseguran sus integrantes, un verdadero e inesperado regalo de Dios. Los primeros beneficiados de esto han sido los que están en contacto directo con él. Paulatinamente han ido creciendo en la oración personal y comunitaria. Se reconocen una verdadera comunidad. Además, éstos participan semanalmente en el “Adoremus”, una adoración eucarística para jóvenes, importada de Roma, que celebramos en nuestra diócesis ininterrumpidamente todos los jueves desde hace más de dos años. Todo esto apunta no a un grupo de música, sino a un grupo de oración que lleva su intensa experiencia con Jesucristo donde haga falta.
Oracionízate, tras más de un año de preparación, fue presentado oficialmente el 8 de diciembre de 2006 en presencia de nuestro obispo y más de 400 personas. La Delegación de Juventud, el Secretariado de Pastoral Universitaria y los Jóvenes de Acción Católica han apostado fuerte por este proyecto que ha recorrido ya gran parte de la diócesis y que tiene previsto ser renovado con una cierta periodicidad. Los días 19 y 20 de abril de este año participó en el V Encuentro de Jóvenes Misioneros organizado por la Comisión Episcopal de Misiones y las Obras Misionales Pontificias. Algunas diócesis mostraron allí su interés por importar el Proyecto y nos pidieron toda la información al respecto. Esta iniciativa está abierta a ser realizada en otros sitios. Oracionízate se sirve del arte ya creado para hacer llegar a Jesucristo con gratuidad y, del mismo modo, poder facilitar los materiales a todo el que se quiera unir con un mismo Espíritu, en una misma Misión.
Con una duración aproximada de 90 minutos, el proyecto se compone básicamente de un montaje audiovisual que enlaza temáticamente unas canciones con otras, cantadas en directo. Todos los mensajes que aparecen en las imágenes están íntimamente relacionados con lo que se ve y con lo que se escucha. Entre canción y canción se realizan también en voz alta reflexiones y oraciones: algunas ya elaboradas, otras espontáneas, siempre realizadas por los mismos jóvenes. La ambientación se prepara de un modo especial: oscuridad, velas encendidas, silencio meditativo y una especie de «monumento» muy sencillo que incluye una gran cruz, pan y vino y una imagen de la Virgen. Cuando la gente va a entrar en Oracionízate, conducidos por un responsable que da unas breves indicaciones de lo que van a presenciar, los componentes llevan haciendo oración media hora en el interior. No es tanto la espectacularidad del Proyecto cuanto su valor espiritual. Por eso, todo lo que se explique estará muy lejos de la realidad. La verdad es que funciona.
La intención de la que parte el Proyecto es la de crear en el participante una inquietud que lo lleve a buscar más allá en su fe, ahondar en su relación con Cristo resucitado, comprometerse más en la labor del Reino… y todo esto presentando los Sacramentos, la Oración y la Acción como medio transformador. Oracionízate quiere, además, tener presentes las necesidades que todo cristiano debe tener: Comunión, Oración, Formación y Acción. Parte de la experiencia común de búsqueda de Dios y el deseo de encontrarnos personalmente con él. Desde ahí se va llevando al participante a caer en la cuenta de quién es Dios para él, cómo actúa en su vida, qué disposición es la mejor para acoger su presencia, cómo hay que dejarse hacer por Él e ir reconociendo la propia debilidad y pequeñez. Se presenta también la acción del Espíritu Santo en el corazón. Con realismo, se van presentando las dificultades en el camino de oración: la soledad, el silencio, el aparente abandono de Dios, pero cómo todo ello forma parte de la lógica pascual de la muerte y resurrección. En un momento dado, se subraya la necesidad del compromiso: cómo la oración, para ser verdadera y fecunda, debe traducirse en obras concretas hacia nuestros hermanos, especialmente hacia los que más sufren, en donde Cristo sigue hoy crucificado. El momento más alto del encuentro es cuando se canta y reflexiona sobre la oración de las oraciones, el Padrenuestro, acompañado después de una reflexión y canto a María. Finalmente, se invita a ser sal y luz, a amar hasta que duela, a ser testigos de lo que hemos visto y oído. Si quieres saber más y conocernos un poco mejor, entra en el blog ORACIONÍZATE (http://www.delejuventudcordoba.es/oracionizate/) o échale un vistazo a estos dos videos que resumen estos dos años de misión. Y... "sigue habiendo tantos pies que lavar"...
ORACIONÍZATE 2006-2007
ORACIONÍZATE 2007-2008